¿Estás sentado? Bien, porque puede que te sorprenda saber que la evolución puede volver sobre sus pasos. Un estudio reciente de las muñecas de las aves modernas encuentra que un hueso perdido por los dinosaurios durante decenas de millones de años reapareció cuando los dinosaurios se convirtieron en aves y tomaron el vuelo. En los ancestros de cuatro patas de los dinosaurios, las muñecas eran articulaciones robustas y que soportaban pesas con hasta 11 huesos. Sin embargo, cuando los dinosaurios de dos patas evolucionaron hace unos 230 millones de años, las muñecas, que ya no soportan tal peso, se volvieron relativamente delicadas. Las extremidades anteriores de las rapaces que comen carne asumieron la tarea de manipular la presa, y el número de huesos de la muñeca se redujo a solo tres. Entre los que desaparecieron había un hueso nudoso llamado pisiforme. Alexander Vargas, de la Universidad de Chile y su equipo, decidieron investigar los siguientes pasos en este relato evolutivo, estudiando no solo los fósiles sino también los embriones de las aves de hoy, incluidos los pollos, las palomas y los periquitos. Las características ancestrales a menudo son visibles en un embrión en desarrollo; Los embriones humanos y de pollo, por ejemplo, tienen pliegues en el cuello similares a los que se convierten en branquias en peces. Cuando los dinosaurios carnívoros evolucionaron hasta convertirse en aves, la articulación de la muñeca en el ala, entre los segmentos medio y final, se transformó nuevamente, aumentando la flexibilidad para que el ala pudiera plegarse contra el cuerpo. Las a...